El enemigo que ya está dentro
La amenaza que nadie quiere nombrar
Hablamos de firewalls, de atacantes externos, de grupos de ransomware. Pero el 34% de las brechas tienen origen interno: empleados descontentos, contratistas con acceso excesivo, o personas que cometen errores con consecuencias devastadoras.
La amenaza interna es especialmente difícil porque las personas con acceso legítimo no generan las mismas alertas que un atacante externo. Conocen los sistemas, los procesos y los atajos. Y a menudo tienen más acceso del que necesitan.
El problema más incómodo
de las brechas con origen interno
coste medio por incidente
tiempo medio de detección
Tres perfiles de amenaza interna
Cómo reducir el riesgo sin destruir la confianza